La clave para deducir cualquier gasto es que sea necesario y esté vinculado exclusivamente a tu actividad profesional. Y aquí es donde entramos en terreno pantanoso. Las reglas de deducción de gastos en España son claras: para que un gasto sea deducible, debe estar vinculado de forma exclusiva a la actividad económica y ser necesario para su desarrollo.
🚨 ¿Qué dice Hacienda sobre la estética en autónomos?
Hacienda no ve con buenos ojos la deducción de gastos estéticos porque considera que tienen un uso mixto (personal y profesional), lo que los hace difíciles de justificar.
📊 Riesgo de inspección: 90%
📑 Facilidad de justificación: 10%
Sin embargo, no todos los tratamientos estéticos tienen el mismo nivel de riesgo. Vamos a diferenciarlos:
❌ Operaciones estéticas: casi imposibles de deducir
Ejemplos:
Cirugía plástica (aumento/reducción de pecho, rinoplastia, liposucción, etc.).
Implantes capilares.
Cirugía de rejuvenecimiento facial.
👉 ¿Por qué NO se recomienda deducirlas?
Son gastos elevados que Hacienda revisará casi con total seguridad.
Se consideran una mejora personal y no un requisito profesional.
Es prácticamente imposible justificar su uso exclusivo para la actividad económica.
🔎 ¿Existen excepciones?
En casos muy concretos, si puedes demostrar con informes médicos que la intervención es imprescindible para tu actividad (por ejemplo, si una cirugía reconstructiva te permite continuar trabajando), podrías intentarlo. Pero el nivel de justificación que exige Hacienda es altísimo.
⚠️ Tratamientos estéticos: depende de la justificación
Ejemplos:
Depilación antes de una sesión de fotos o grabación.
Tratamientos faciales si eres imagen de tu marca.
Peluquería y maquillaje para eventos profesionales.
👉 ¿Se pueden deducir?
Aquí entramos en un terreno gris. Si el tratamiento está directamente vinculado a tu actividad y puedes justificarlo bien, podrías intentarlo.
📌 Ejemplo defendible:
Eres influencer o presentador y tienes una grabación importante. Vas a la peluquería y te haces un tratamiento específico para la ocasión.
🎯 Justificación clave:
Adjuntar factura con concepto detallado.
Relacionarlo directamente con un evento o trabajo específico.
Incluirlo como un gasto dentro de la producción de contenido.
📌 Ejemplo NO defendible:
Te haces un tratamiento facial mensual sin que esté vinculado a ningún evento profesional concreto. Esto tiene un claro uso personal y difícilmente Hacienda lo aceptaría.
🔥 Consejo OnlyTax: ¿Merece la pena arriesgarse?
💭 Antes de deducir un gasto estético, hazte estas preguntas:
✅ ¿Puedo demostrar que es exclusivo para mi actividad?
✅ ¿Tengo pruebas (facturas, contratos, eventos) que lo vinculen a mi trabajo?
✅ ¿Es un gasto puntual o recurrente? (Los recurrentes llaman más la atención de Hacienda).
📢 Conclusión:
Operaciones estéticas → NO recomendadas ❌
Tratamientos estéticos → Solo si puedes justificarlos bien ⚠️
Si tienes dudas sobre qué gastos puedes incluir en tu contabilidad, en OnlyTax te ayudamos a optimizar tu fiscalidad sin riesgos. ¡Escríbenos! 🚀