👕 ¿Cuándo puede considerarse un gasto deducible?
Para que un gasto sea aceptado por Hacienda, debe estar directamente relacionado con tu actividad y ser necesario para generar ingresos. En el caso de la ropa y los accesorios, hay algunas situaciones en las que podrías deducirlos:
✅ Uniformes o vestimenta profesional: Si necesitas ropa específica para tu trabajo, como batas de laboratorio, monos de trabajo o cualquier otro atuendo reglamentario, este gasto podría ser deducible.
✅ Ropa y accesorios usados exclusivamente para crear contenido: Si eres creador de contenido y compras vestuario o complementos únicamente para utilizarlos en vídeos, sesiones de fotos o eventos promocionales, podrías justificar su deducción. La clave está en demostrar que no usas esa ropa en tu día a día.
⚠️ ¿Cuándo no es posible deducir la ropa?
Si la prenda puede usarse también en la vida cotidiana, Hacienda la considerará un gasto personal. Esto incluye:
❌ Ropa de uso común: Vaqueros, abrigos, zapatillas deportivas u otras prendas que podrías ponerte en cualquier momento. Aunque las uses en tu trabajo, Hacienda suele considerarlas parte de tu vestimenta habitual y no permite su deducción.
🔍 ¿Qué tener en cuenta antes de deducirlo?
Hacienda es bastante estricta con este tipo de gastos porque la ropa suele tener un uso personal. Si decides incluirla, es importante que tengas pruebas sólidas que justifiquen su exclusividad para tu actividad.
📌 Consejos para justificarlo mejor:
🔹 Guarda tickets y facturas a tu nombre con tu NIF.
🔹 Acompaña la compra con pruebas (por ejemplo, si compras un disfraz para un vídeo, asegúrate de poder demostrar que solo lo usaste en ese contenido).
🎯 Conclusión
Si la ropa es de uso general, lo mejor es no incluirla como gasto deducible para evitar problemas. Pero si es un vestuario estrictamente profesional o exclusivo para tu contenido, tienes margen para intentarlo, aunque con algo de riesgo.